Vestimenta casual

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El término vestuario se define según la Real Academia Española (RAE), como “prendas con que se cubre el cuerpo” o “conjunto de trajes necesarios para una representación escénica”. Este surge como resultado de la necesidad humana de adaptarse y sobrellevar las condiciones climáticas, atmosféricas y geográficas, en un principio se estableció con el uso de distintas pieles animales como medio de protección. Aquí veremos lo relacionado con la vestimenta casual.

Con el transcurrir del tiempo y evolución, la sociedad fue perfeccionando su vestimenta, atravesando un largo y variado proceso histórico hasta llegar a la actualidad. La indumentaria, además de responder a las necesidades del ser humano, también se convirtió en una clara manifestación cultural de la identidad del portador, reflejando las variaciones de género y clase social.

La forma de vestir está sujeta a múltiples factores, desde las características propias de cada civilización, hasta las constantes innovaciones de la moda. Hoy en día, es frecuente adecuar la ropa al estilo de vida de cada individuo y a sus circunstancias diarias, por ello se han desarrollado tipos y códigos para particulares ocasiones, de estas, destaca la vestimenta casual.

De acuerdo a la RAE la palabra casual significa “fortuito, que sucede por casualidad”. Adecuándolo al contexto descrito, hace referencia a la ropa informal, que no se apega a un código o criterio rígido de formalidad, es decir, aquella que se escoge con naturalidad, generalmente para eventos sociales comunes o el día a día.

La propuesta de la vestimenta casual, nace como respuesta a la necesidad de desarrollar un atuendo que se pueda adecuar al estilo del común de las personas, es decir, al conjunto de opiniones, comportamientos e intereses por los que se inclina un individuo.

ORIGEN DE LA VESTIMENTA CASUAL

Origen de la vestimenta casual

Históricamente las prendas de vestir no siempre han sido el reflejo de un estilo cómodo, adecuado y funcional, especialmente para las mujeres, muchas veces la tendencia estuvo ligada a los atuendos ceñidos y extremadamente apretados como los populares “corsés”, basados exclusivamente en lo estético, enfatizados en resaltar las curvas y reducir la cintura. Estos no favorecían la postura y más bien generaban a largo plazo importantes problemas de salud, como: atrofia muscular severa, desviación de la columna vertebral, terribles casos de costillas incrustadas y daños en los órganos del sistema digestivo.

La verdad es que la ropa casual ha estado en el closet desde hace un buen tiempo, sin embargo, en el pasado no tenía la misma presencia de hoy en día, ya que en ese momento solo se usaba como “ropa de paseo”. Es a partir de 1920 que toma mayor relevancia, cuando la reconocida diseñadora Coco Chanel innova y presenta una línea casual fundamentada en principios de utilidad, integridad y funcionalidad de los materiales.

Expone una novedosa oferta con prendas inspiradas en la moda masculina, que podían adaptarse a la vida real femenina, propone diseños prácticos y de fácil aplicación, rompiendo el paradigma de vestirse solamente para un momento especifico como la hora del té, gracias a esto, marca pauta en la moda y en la revolución femenina de la época.

La vestimenta casual se consolida después, con la llegada del movimiento “tribu urbana Hooligan” originado en Europa durante la décadas de los años 60 y 70, sus integrantes eran principalmente fanáticos del futbol, quienes vestían ropa de marca para pasar desapercibidos ante los cuerpos policiales y los miembros de equipos rivales.

Desarrollando el casualismo como tendencia, utilizaban jerseys, polos y pantalones de líneas reconocidas como: Lacoste, Burberry, Levi’s, Polo Raplh Lauren, Adidas y Puma buscando lograr un estilo relajado que pasase inadvertido. No obstante, una gran parte de ellos se dividían para organizar injustificados incidentes con las hinchadas rivales que lamentablemente muchas veces terminaron de forma grave, dejando luctuosas pérdidas humanas.

Con el trascurrir del tiempo, el casualismo fue evolucionando y adaptándose, se fueron forjando ofertas más funcionales y flexibles, que se popularizaron rápidamente por su fácil aplicación a la vida cotidiana, al ritmo cambiante de la sociedad, ajustándose también a las nuevas percepciones y revoluciones, procurando complacer a todo tipo de siluetas.

TENDENCIAS DE LA VESTIMENTA CASUAL

Tendencias de la vestimenta casual

La evolución del pensamiento social sobre la forma de vestir, ha permitido adaptar la indumentaria a un estilo práctico, adecuándola al fin deseado. En la actualidad, la mayoría de las personas llevan un día a día agitado, en el que buscan resolver todo de manera inmediata, por lo que el desarrollo de una forma de vestir adaptable fue indispensable.

Con base en este contexto, nace la notable inclinación de muchas marcas por una vestimenta que les permita a sus usuarios, realizar toda clase de actividades de la vida cotidiana, que conserve la comodidad y que simultáneamente exprese la personalidad y carácter de quien la porta.

La ropa casual se caracteriza principalmente por ser aquella que quizás no posee, o no fue concebida para un objetivo específico, como se acostumbraba en el pasado, y se usa de manera habitual. Se fundamenta en un estilo y concepto libre, que no responde a un código en especial, es decir, que no está basada en un grupo establecido de normas específicas.

El uso de ropa cómoda, que además es de aspecto agradable, no sólo ha triunfado en la industria de la moda, sino también trae consigo beneficios para la salud, entre estos: reducción en la retención de líquidos propia del uso de ropa apretada y alivio en la postura de la columna vertebral, otorgando mayor libertad y movilidad. Así mismo, trae ventajas como buena circulación sanguínea, y mejoras en el cuidado de la piel gracias a la propiedad transpirable de ciertas telas, este conjunto de virtudes, convierte de alguna forma a la movida casual en un estilo de vestir más apto y saludable.

La vestimenta casual abarca una amplia gama de prendas como pantalones, camisas, vestidos, y faldas, la disposición y conjugación de las mismas dependerá de 3 variaciones del estilo: smart casual, business casual y casual informal, cada una de estos aplica para distintos fines, desde salir con unos amigos hasta eventos de trabajo.

No importa el tipo de vestimenta casual que se elija, siempre va a prevalecer la esencia, que en este caso, es el desarrollo de atuendos versátiles a nivel de combinaciones textiles como el denim, lino, algodón, y la mezcla de texturas como elemento enriquecedor, conjugando desde cuero, hasta tejidos flexibles y materiales elegantes como la seda y el chifón.

LA GLOBALIZACIÓN DE LA VESTIMENTA CASUAL

La globalización de la vestimenta casual

La globalización del mercado de la moda, ha facilitado el crecimiento de marcas líderes en ropa casual, quienes reinventan constantemente, se comportan de forma ágil y flexible para adaptarse cada vez más y mejor a las necesidades del ser humano.

La indumentaria casual se caracteriza por ser variada y neutra, destacando por su comodidad, resistencia, y accesible valor económico, parámetros que son utilizados por grandes empresas para promover un estilo informal y urbano, este es el caso de franquicias europeas como Zara, H&M, Berska y Mango, sin mencionar la masiva influencia que generan líneas de alta costura como Dior, Dolce & Gabbana y Chanel, que marcan la tendencia global, regulan los conceptos y las prendas de moda.

Atrapar al consumidor es un punto clave, establecer las puntuales conexiones y asociaciones del estilo de la marca con el del usuario, buscando no solo satisfacerlo sino también fidelizarlo. Tratando de proponer un estilo que venda, pero que a su vez se adecue a factores de toda índole, tanto culturales y sociales como personales y psicológicos. Una propuesta que le brinde al cliente, la sensación de que mantiene su estilo, y que su vestimenta a pesar de ser casual refleja su identidad, la cual puede personalizar e imprimirle su esencia por medio de accesorios como bufandas o sombreros.

La cantidad y variedad de ropa casual que existe en el mercado es exorbitante, son miles de pantalones de denim, blusas, blazers, zapatos planos, y vestidos cortos. Muchos de ellos con modelos, patrones y textiles elegidos y moderados por las marcas y diseñadores líderes, que presentan continuamente líneas de tendencia. Esta masiva paleta de opciones, le facilita al cliente elegir de entre un abanico de posibilidades, la que mejor se ajuste a sus gustos y capacidades económicas.

La vestimenta casual se basa en 4 pilares principales: la simplicidad, comodidad, naturalidad y elegancia, estos se mantienen más allá de las tendencias del momento, este estilo nació como una necesidad, es decir, más centrado en lo funcional que en lo estético, en ello se fundamenta el principio de un atuendo que se adapte a la vida moderna, y que se ajusta al ritmo agitado y veloz de muchos individuos. La base del argumento, es elegir prendas que representen la esencia, sin ser ostentosas ni rozagantes, permitiendo así armonizar el exterior de cada individuo con su interior.

Conclusión

 En el pasado la vestimenta estuvo muy relacionada a una creación netamente estética, esto ha quedado de lado como una característica retrograda, para dar paso a una forma de vestir que sea cómoda y sobre todo funcional en la vida de cada individuo.

La indumentaria y la sociedad están íntimamente relacionadas y se influyen recíprocamente, por lo que armonizar el exterior con la identidad se volvió casi una necesidad. Recalcando que la vida moderna lleva un ritmo apresurado, las personas desempeñan múltiples tareas diarias, desde trabajo hasta ocio y recreación.

La idea del casualismo surge de conformar un estilo que sea sencillo y neutro, basado en la elección rápida de prendas, seleccionadas por casualidad, básicas y simples, que le generen al consumidor un estilo natural, y que simultáneamente este permeado por su esencia y forma de ser.

La vestimenta casual es una propuesta que evolucionó con el tiempo, impulsada por grandes diseñadoras como Coco Chanel, quien destacó la importancia de crear ropa útil y adaptable. Lo cual, no tiene por qué ser sinónimo de ropa genérica, más bien hace referencia a una constante en la forma de elegir, en optar por un estilo versátil, que a pesar de estar constituido por prendas comunes se ajuste al propósito y las circunstancias que el portador le quiera otorgar.

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